El terreno


Una hectárea con abundante vegetación y una acequia cantarina que la cruza. Con el privilegio de haber sido poblado desde antiguo este lugar tiene una arboleda añosa no usual en la zona, quedando los vestigios de una construcción de adobe de los primeros moradores. Hemos respetado las plantas autóctonas, interviniendo sólo lo indispensable. No encontrará un parque sino un espacio natural con deliciosos rincones de características diversas.